Mio-mio o también Baccharis coridifolia, es originario de Sudamerica, se la puede ver por el sur del Brasil, el Paraguay, El norte de la Argentina y el Uruguay.
Todas las partes de esta planta, son nocivas, pero lo que tiene mas toxicidad son sus semillas y sus flores, principalmente para los animales, ovinos, los cerdos y los bovinos. Deja el rastro porque se comienza a notar en el ganado un enflaquecimiento progresivo y por supuesto una perdida de peso.